Friday, July 28, 2017

He aquí el desmentido: Los que estudian Humanæ Vitæ no son una comisión, son un “grupo de investigación”

Primero dimos cuenta de presunta existencia de “una comisión secreta para examinar y eventualmente estudiar modificaciones a la posición de la Iglesia en tema de contracepción, así como fue fijada en 1968 por Paulo VI en la encíclica Humanæ Vitæ”, según como lo decía Marco Tosatti, quien fue el primero en dar las indicaciones de su existencia. Información después complementada por otros medios.

Luego dimos cuenta de un supuesto desmentido de Mons. Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida (de paso mencionamos algo que se llama “reserva mental”, y ahora añadimos que se concentren en cuándo es lícito hacer recurso a ella y cuándo no).

Pero ahora las cosas van saliendo cada vez más a la luz. En síntesis: No se trata de una comisión, se trata de un “grupo de investigación”.

Esta es la traducción al español proporcionada por Infovaticana de una reciente entrada del blog de Marco Tosatti en donde se recuenta la historia del “desmentido”.

Humanae Vitae, ¿desmentido del desmentido?

Marco Tosatti

Hay cosas que causan placer. El 11 de mayo escribíamos que “en el Vaticano, algunas indiscreciones procedentes de buena fuente filtran la noticia que el Pontífice estaría a punto de formar –o incluso ya la habría formado–, una comisión secreta para examinar y, probablemente, estudiar algunas modificaciones a la posición de la Iglesia en materia de anticoncepción, tal como ésta fue fijada en 1968 por Pablo VI en la encíclica Humanae Vitae. Este fue el último documento de ese tipo firmado por el Papa Montini, y era la formalización de lo que el Concilio Vaticano II había elaborado sobre este tema. Hasta ahora no hemos recibido confirmación oficial de la existencia y la composición de dicha comisión; de hecho, la solicitud de confirmación, o de desmentido, realizada ante las sedes competentes no ha obtenido respuesta hasta este momento. Esto podría ser, en sí, una señal, en el sentido que si la noticia fuera infundada no se hubiera tardado mucho en decirlo”.

Unos días más tarde, el portal católico estadounidense OnePeterFive refería la noticia, confirmando su solidez. Y el 14 de junio el profesor Roberto de Mattei, en Corrispondenza Romana, proporcionaba algunos detalles. Escribía: “Será Mons. Gilfredo Marengo, docente en el Pontificio Instituto Juan Pablo II, el coordinador de la comisión nombrada por el Papa Francisco para ‘reinterpretar’, a la luz de Amoris laetitia, la encíclica Humanae Vitae de Pablo VI, con ocasión del cincuentenario de su promulgación, que se celebrará el año que viene. Las primeras indiscreciones sobre la existencia de esta comisión, aún ‘secreta’, referidas por el vaticanista Marco Tosatti, procedían de buena fuente. Podemos confirmar que existe una comisión, formada por Mons. Pierangelo Sequeri, rector del Pontificio Instituto Juan Pablo II; el profesor Philippe Chenaux, docente de Historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Lateranense y Mons. Angelo Maffeis, rector del Instituto Pablo VI de Brescia. El coordinador es Mons. Gilfredo Marengo, docente de Antropología Teológica del Pontificio Instituto Juan Pablo Paolo II y miembro del Comité Directivo de la revista CVII-Centro Vaticano II Estudios e investigación”.

El pasado 4 de julio, en el periódico de los obispos italianos, Avvenire, Monseñor Vincenzo Paglia, Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, concedía una entrevista a Luciano Moia. Escribe Lorenzo Bertocchi en La Nuova Bussola Quotidiana : «El periodista, muy comprometido en la renovación de la teología moral instaurata por Amoris laetitia, le preguntaba al prelado si determinadas “manipulaciones mediáticas” en relación a “una comisión secreta para la ‘revisión’ de Humanae vitae“, la encíclica del Papa Pablo VI sobre la anticoncepción y el amor humano, eran verdaderas. No solo. Moia citaba también una “presunta lista de expertos y teólogos –desde Pierangelo Sequeri a Gilfredo Marengo– que parece ser estaban implicados en este proyecto”. Y, a continuación, la pregunta fatídica: “¿Hay algo de verdad en todo esto?”. “No, para nada”, respondía Paglia; más bien “es un momento oportuno para que la Iglesia ayude a todos a reinventar la fuerza de la generación mientras en el mundo se corre el riesgo de la esterilidad”».

Hace unos días la Radio Vaticana entrevistaba a Mons. Gilfredo Marengo, el cual declaraba que hay “un grupo de investigación sobre la Encíclica, en vista del quincuagésimo aniversario de la misma”. Informaba también de los nombres de los miembros del grupo comprometidos en esta tarea: Mons. Pierangelo Sequeri, rector del Pontificio Instituto Juan Pablo II, el profesor Philippe Chenaux, docente de Historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Lateranense y Mons. Angelo Maffeis, rector del Instituto Pablo VI de Brescia. Los mismos indicados por el profesor de Mattei.

En resumen: se confirma la noticia y, también, si queremos, una determinada -llamémosla así- reserva acerca de la existencia de este grupo de trabajo. Hasta el punto que ni las fuentes institucionales a las que habíamos preguntado en mayo, sin recibir respuesta, ni el arzobispo Paglia, que moduló de manera diversa su desmentido, ni el compañero de profesión Moia, especialista en estos temas para el periódico de los obispos, estaban evidentemente al corriente. Como decíamos: son cosas que nos causan placer. Y nos confirman nuestra gran confianza y respeto -con sanas y profundas reservas- hacia los desmentidos oficiales

Religiosa presencia matrimonio en Canadá


De este hecho se había recibido una primera información antes de que ocurriera (ver Radio Canadá). Una vez cumplido, La Croix hizo ayer un reportaje al respecto. Este es un artículo en español de Andrea Tornielli en Vatican Insider, Jul-28-2017, al parecer basado en el antemencionado artículo de La Croix.

Boda católica celebrada en Québec por una monja

Sor Pierrette Thiffault presidió la liturgia nupcial en Lorrainville, después de que el obispo hubiera obtenido la autorización de la Santa Sede. Una excepción prevista por el Código de Derecho Canónico

ANDREA TORNIELLI
ROMA


Se llama sor Pierrette Thiffault, es una religiosa acostumbrada a suplir lo mejor que puede debido a la falta de los sacerdotes en la región de Abitibi-Témiscamingue, en Québec. Pero hasta el pasado 22 de julio no le había tocado celebrar ninguna ceremonia nupcial. Lo hizo en Lorrainville, un pueblito de 1200 almas que se encuentra a más de 650 kilómetros de Móntreal, en donde unió en matrimonio a Cindy y a David dentro de la iglesia parroquial.

La presencia femenina en el altar, donde se celebró, obviamente solo la liturgia nupcial, y no la misa, causó polémicas. Pero se trata de una excepción prevista por el Código Canónico promulgado en 1983 por san Juan Pablo II.

El canon 1112 afirma, efectivamente: «Donde no haya sacerdotes ni diáconos, el Obispo diocesano, previo voto favorable de la Conferencia Episcopal y obtenida licencia de la Santa Sede, puede delegar a laicos para que asistan a los matrimonios». En el Código de Derecho Canónico la palabra «laico» no tiene ninguna connotación masculina, sino se refiere, por el principio de igualdad, tanto a hombres como a mujeres. Otra cosa es la orden sagrada, en sus tres grados de diaconado, presbiterato y episcopado, reservado a los varones. La monjas, a pesar de haber hecho votos de religiosa, es considerada «laica» en relación con la orden sacra.

Hay que recordar que en el matrimonio, el ministro que celebra el sacramento no es el sacerdote. Los ministros celebrantes son, efectivamente, los esposos. El sacerdote tiene, en el ámbito de la liturgia nupcial, la tarea de testimonio calificado. Por ello las normas canónicas prevén, excepcionalmente y en casos de demostrada necesidad, la posibilidad de que quien presida la liturgia sea un laico, previa autorización de la Santa Sede.

Lorrainville pertenece a la diócesis de Rouyn-Noranda, en donde el clero escasea tanto que hay sacerdotes que tienen que ocuparse de 7 u 8 parroquias. Por ello el obispo llamó a sor Pierrette Thiffault, religiosa de las Hermanas de la Providencia, para la celebración del matrimonio. La monja quiso recordar a la prensa local que no había sido ordenada, por lo que no podía ejercer ninguna función sacerdotal. La que la autorizó, con una carta del 23 de mayo de 2017, fue la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, presidida por el cardenal Robert Sarah. El vicario general de la diócesis canadiense declaró: «En la Iglesia católica, esta es una presidencia que se encomienda solo a un cura, pero puede haber alguna excepción, y lo que sucedió hoy es una de ellas».

Sor Pierrette Thiffault se encarga desde hace años de la pastoral en la parroquia de Moffet, cerca de Lorainville, y le enseñó el catecismo a David, el esposo, cuando era chico. Fue el obispo quien pidió que pudiera presidir el matrimonio.

Francisco iría a Bangladesh y a Myanmar en Noviembre

Esta información no es oficial, por lo tanto hay que tomarla con las requeridas reservas. La información procede de la agencia noticiosa argentina Télam, Jul-27-2017. En la rueda de prensa durante el vuelo que lo condujo de regreso a Roma de su viaje a Georgia y Azerbaiyán en 2016, Francisco fue preguntado por sus futuros viajes y en su respuesta había manifestado: “A India y Bangladesh, casi seguro”. Según esta información de Télam, India quedaría descartada en su viaje a Bangladesh y aparecería Myanmar. Otro signo de su deseo de ir a Bangladesh lo dió en Oct-09-2016, cuando anunció un consistorio para la creación de 17 nuevos cardenales y entre los nombres se encontró el de Mons. Patrick D’Rozario, Arzobispo de Daca, Bangladesh.

El papa Francisco irá a Bangladesh en noviembre, en un viaje que originalmente iba a incluir también a la India pero en el que el Pontífice visitará también Myanmar confirmó Télam en el Vaticano.

El Pontífice partirá de Roma a fines de noviembre y permanecerá en el sudeste asiático entre cuatro y cinco días, agregaron las fuentes consultadas, a la espera de un programa definitivo de la visita.

El año pasado, Jorge Bergoglio había manifestado su intención de visitar "India y Bangladesh" durante 2017, pero finalmente la visita a Nueva Delhi se pospuso, probablemente para el año próximo.

En Bangladesh, uno de los países más poblados del mundo con 163 millones de habitantes, los católicos representan algo más del 0,3% de la población, mientras que el 90% es musulmán.

En el consistorio que encabezó en 2016, Francisco creó además cardenal al arzobispo metropolitano de Daca y presidente de la Conferencia de los Obispos Católicos de Bangladesh, Patrick D’Rozari.

En Myanmar, en tanto, la gran mayoría de la población práctica el budismo, mientras que menos del 5% son cristianos y un porcentaje similar islámicos.

En mayo de este año, Francisco recibió en el Vaticano a la ministra birmana de Exteriores, Energía, Educación y la Oficina de la Presidencia, y ganadora del premio Nobel de la Paz en 1991 Aung San Suu Kyi, con quien selló el inicio de relaciones diplomáticas bilaterales.

Juan Pablo II visitó Bangladesh en 1986, mientras que el papa argentino sería el primer pontífice de la historia en visitar Myanmar.